TodOpera:Bibliografias de Interes. Jerusalem.
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Jerusalem. Verdi

 

Extraido y editado de Blog Clasico

Es una revisión francesa de la ópera
“Los Lombardos” del mismo compositor.

Transcurridos cuatro años del estreno de “Los Lombardos” y habiendo compuesto Verdi ya seis nuevas óperas, en el verano de 1847 el maestro Verdi fue contactado en su paso por Francia por el empresario del Teatro de La Opera de París, encargándole una ópera para la inmediata temporada de otoño. El tiempo de que se disponía era muy corto, por lo cual Verdi aceptó el encargo, pero no bajo el entendido de componer una nueva ópera sino adaptando otra ya existente. La ópera elegida fue, pues, “Los Lombardos”. El libreto original de Solera fue rehecho prácticamente entero, ahora en idioma francés, por Gustav Vaëz y Alphonse Royer, creando así el de una nueva ópera que llevó por título “Jerusalem”. La completa cirugía a que fue sometida “Los Lombardos” produjo importantes cambios en la partitura misma, con supresión y adición de nuevos pasajes para la obra.

Tras el inmenso éxito de Nabucco en la Scala, la siguiente ópera de Verdi sería Los lombardos en la primera cruzada, obra utilizada para la presentación parisina del compositor. París era un lugar hacia el que los autores italianos dirigían miradas adaptando sus óperas al gusto francés por el monumentalismo. Así lo hicieron Rossini, con su Maometto II transformada en Le Siège de Corinthe o con Mosè in Egitto convertida en Moïse et Pharaon, y Donizetti, cuyo Poliuto fue conocido en Francia con el título de Les Martyrs. Verdi hizo otro tanto y sus Lombardos serían traducidos como Jérusalem. Naturalmente, no sólo cambió el título sino que también reelaboró la ópera. Así encontramos un ballet en el acto III o la escena en Palestina en la que Gaston es deshonrado públicamente y condenado a una muerte de la que será salvado por una llamada a la guerra. La música es la típica del primer Verdi, vigorosa más que sutil y bastante heredera de Donizetti, pero ya con su propia personalidad. Muchos de los gérmenes de Macbeth son bien perceptibles.

La partitura de Verdi es despareja, pero sorprendentemente se eleva muy por encima de esta confusa fuente de inspiración dramática. Ello se explica en parte porque algunas características generales del libreto favorecen en cierta medida el estilo de composición musical verdiano de este período. En primer lugar la mencionada fragmentación del drama resulta en muchas escenas de breve extensión, lo que el músico solicitó en repetidas ocasiones a sus libretistas para la aplicación de su técnica musical. Por otra parte, el libreto mezcla conflictos personales con la situación política y religiosa de la época, aspecto muy afín al compositor y presente en varias de sus grandes óperas de plena madurez como "Simon Boccanegra", "Don Carlo" y "Aida".

La disposición del desarrollo dramático resulta en una partitura envuelta en un marco coral muy rico, variado y atractivo, ya que el coro es un elemento que Verdi trata en forma excelente y muchas veces grandiosa, tanto en los solos como en los grandes conjuntos. Finalmente, en los comienzos de su carrera, la diversidad de situaciones permite a Verdi enfrentar por primera vez la musicalización de muchos aspectos dramáticos que desarrollaría plenamente en su madurez. En "Los Lombardos" prácticamente consigue tal plenitud en una ocasión: la escena del bautismo y muerte de Oronte, príncipe de Antioquía, enamorado de Giselda, la hija del jefe cruzado de los lombardos, da origen a un espléndido trío pocas veces igualado por el mismo autor en belleza melódica, armonía vocal y expresión dramática. En resumen, a pesar de la debilidad del libreto, el músico logra extraer los aspectos básicos de las situaciones dramáticas, independientemente de la lógica de los motivos que las determinan, logrando un retrato musical de los personajes que ya contiene su característica sinceridad dramática, además de un fuerte y apasionado impacto musical, especialmente para el público verdiano incondicional.

Sinopsis

“Jerusalem” (adaptacion de la obra: Los Lombardos de G.Verdi)
Se desarrolla en cuatro actos. El primero tiene lugar en la ciudad francesa de Toulouse en el año 1095, poco después del Concilio de Clermont. Los otros tres actos se ubican en Palestina, en el año 1099.


Acto I (Palacio del Conde de Toulouse)
A punto de partir en las Cruzadas, el Conde de Toulouse concede a su hija Helena en matrimonio a Gastón, Visconde de Bear, con cuya familia él ha estado largo tiempo enemistado. Roger, hermano del Conde, ama a Helena, y para terminar con los celos que le provoca Gastón, decide darle muerte contratando a un asesino a sueldo. Por una confusión en las vestiduras, el mercenario se equivoca y hiere gravemente al Conde en vez de a Gastón. El malhechor es perseguido y capturado. Pero en su confesión acusa a Gastón del crimen al garantizarle Roger su seguridad. Los caballeros cruzados recriminan duramente a Gastón por tan vil acción pero frenan su decisión de castigarlo por la inminente partida a Tierra Santa. Todos se van hacia los lugares sagrados y el malvado Roger queda con sus remordimientos.

Acto II- Escena primera
(Montañas de Ramla, cerca de Jerusalén, en Palestina): Roger es ahora un ermitaño y está arrodillado a los píes de una cruz. Durante tres años ha errado por el desierto buscando expiar su culpa y pidiendo el perdón del cielo. Ha prometido a Dios morir cuando haya capturado el Santo Sepulcro de manos de los musulmanes. Gastón también va de camino a Palestina. Helena, que lo cree muerto, recibe noticias cerca del campamento de los Cruzados de que Gastón ha sido apresado por el Emir de Ramla. Con la certeza de su inocencia, Helena decide verlo. Peregrinos a punto de morir de sed en el desierto son salvados por la llegada de los Cruzados. Roger va a su encuentro y queda estupefacto al ver con vida a su hermano, el Conde de Toulouse, quien no murió y se recuperó de sus graves heridas, pero este no le reconoce.
Acto II- Escena segunda.
(Palacio del Emir de Ramla.): El Emir ha sido informado que una mujer cristiana con ropajes orientales ha sido vista en la ciudad. Se trata de Helena, que es llevada ante el Emir. Este, con la sospecha que ella se conoce con Gastón, los deja solos esperando que uno traicione al otro. El encuentro es motivo de éxtasis, sólo oscurecido por el pensamiento de Gastón de que en algún momento recibirá el castigo de los Cruzados. Cuando el ambiente se alborota por la llegada de éstos, Gastón y Helena deciden escapar, pero son detenidos por los soldados del Emir.


Acto III- Escena Primera
(Jardines del Harem del Emir): Las mujeres del harem cantan y bailan (Es este el momento de un extenso pasaje de ballet). Helena está desesperada. Es objeto de burla por parte de las otras mujeres. La situación cambia bruscamente cuando llega el Emir. Ordena que se de muerte a Helena si los cristianos, que ya han comenzado el ataque, triunfan en su intento de tomar la ciudad. Gastón trata de unirse a Helena, pero son descubiertos por el Conde y los cruzados cuando irrumpen en el harem. El Conde se enfurece al ver a su hija con su supuesto asesino. Los Cruzados piden la muerte de Gastón, a la vez que Helena asegura su inocencia.
Acto III- Escena Segunda. (Una plaza en Ramla): Una solemne procesión fúnebre lleva a Gastón al centro de la plaza. Un enviado Papal anuncia que al día siguiente Gastón será ejecutado, pero primero será deshonrado. Y así, a la vez que un heraldo declara su vergüenza, otro se encarga de destruir su casco, su armadura y su espada. Sufriendo más con la pérdida de su honor que con el pensamiento de su próxima muerte, Gastón continúa sus protestas, señalando que es inocente del crimen del que se le acusa.


Acto IV- Escena Primera
(Campamento de los Cruzados, en el Valle de Josafat, cerca de Jerusalem): Los Cruzados rezan antes de la batalla pidiendo el amparo divino. Roger aparece y confía en que encontrará la muerte en el asalto a la Ciudad Santa. Al ser venerado por los Cruzados como un hombre santo, le piden que de consuelo a Gastón antes de ejecutarlo. Cuando es traído Gastón, Roger pide quedarse a solas con él. Se les une Helena, que protesta por la crueldad de Dios. Roger le asegura que la inocencia de Gastón triunfará y da a éste una espada para tomar parte en la batalla que ya se acerca.
Acto IV- Escena Segunda
(Tienda del Conde de Toulouse en el campamento de los Cruzados): La batalla ha sido ganada y los Cruzados toman el control de Jerusalén. Entre los caballeros que han liderado el asalto hay un desconocido que aún lleva su cabeza cubierta por un casco. El Conde quiere saber su identidad. El caballero descubre su cabeza y con sorpresa se reconoce a Gastón, quien no tarda en pedir el castigo que le espera. Pero aparece Roger, mortalmente herido, confesándose como el verdadero culpable, pidiendo perdón por su crimen, y proclamando la absoluta inocencia de Gastón. En sus últimos minutos de vida, Roger pide ver la ciudad conquistada. Se abre un extremo de la tienda y Roger muere en paz observando Jerusalén y escuchando un himno a la victoria de los Cruzados.