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Acis y Galatea. Haendel.

 

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Georg Friederich Handel
(1685-1759)







Handel es considerado el sucesor y continuador de Henry Purcell, marcó toda una era en la música inglesa siendo el compositor más importante entre Purcell y Elgar en Inglaterra. Es el primer gran maestro de la música basada en la técnica de la homofonía y el más grande dentro del ámbito de los géneros de la ópera seria italiana y el oratorio. Su inmenso legado musical, síntesis de los estilos alemán, italiano, francés e inglés de la primera mitad del siglo XVIII, incluye obras en prácticamente todos los géneros de su época, donde 43 óperas, 26 oratorios y un legado coral son lo más sobresaliente e importante de su producción musical.

Acis y Galatea se ganó el afecto del público más que el de su compositor.En 1731 es la primera vez que se interpreta públicamente "Acis and Galatea", en un concierto benéfico y sin participación de Haendel. Es la primera ópera que Georg Friedrich Händel (1685 - 1759) escribió en inglés.

La obra tuvo un precedente en forma de oratorio "Acis, Galatea y Polifemo" (Roma - 1708) para luego transformarse en "masque", género pastoril típicamente inglés.El autor del libreto es John Gay (autor de "The Beggar´s Opera") y está basado en Las Metamorfosis de Ovidio. La ópera fue un encargo del duque de Chandos en 1718 y no se sabe siquiera si llegó finalmente a ser representada.

La acción se desarrolla en tiempos mitológicos. No se conservan las acotaciones escénicas de esta obra. Narra la historia de Acis, un pastor que está en busca de su amor y Galatea, una ninfa que también busca su amor. Ambos se encuentran en la primera parte de la obra, se aman y son felices. Sin embargo, en la segunda parte, aparece Polifemo un cíclope que vive en la montaña y está enamorado de Galatea. Los celos desencadenan una gresca entre Acis y Polifemo, donde Acis resulta gravemente herido y finalmente muere. Galatea llorando le pide a los dioses que la ayuden, quienes convierten a Acis en un río para que siempre se quede con Galatea.

En Londres, Haendel compuso una de sus obras instrumentales de más prestigio, la Música acuática, estrenada en julio de 1717. Hasta entonces, alojado en Londres en casa del conde de Burlington, Haendel no había ofrecido más que obras ocasionales ya que, de momento, necesitaba situarse y buscar punto de apoyo. El primero de ellos le vino con la invitación del duque de Chandos, mecenas enriquecido, que le recibió en su fastuoso palacio de Cannons a finales de 1717, en el que permaneció hasta 1719..

En Cannons el sajón se inició en un género que le proporcionó una gran gloria: la música vocal de inspiración religiosa en lengua inglesa. En el palacio ducal compuso la serie de anthems conocidos como los Chandos Anthems, inspirados en los salmos bíblicos, así como la nueva versión de la cantata profana Acis and Galatea (1718), sobre texto de Hhn Gay, y la primera versión del oratorio Hamman and Mordecai conocido como Esther (1718).

Este período marcó a Haendel la línea a seguir en su actividad musical posterior.En el año de 1719 Haendel ocupó el cargo de director musical de la Royal Academy of Music, viajó a Italia a reclutar primeras voces, para iniciar la temporada en 1720, logrando su primer éxito apoteósico con Radamisto, que se basó en un texto de su colaborador Nicola Haym (1678 - 1729) inspirada en los Anales de Tácito para mostrar el conflicto entre el amor y la política..

El éxito inclinó a Haendel a pedir al rey un privilegio de protección de derechos de autor, lo que da idea de lo peligrosas que empezaban a ser la ediciones piratas de las partituras haendelianas. Ningún compositor ha mostrado unas dotes melódicas tan fértiles y tan variadas. Haendel era maestro en la composición de todos los tipos de canciones y en todos los pasajes melódicos elaborados, formados frecuentemente a partir de elementos formales y rítmicos diferentes, y que, sin embargo, al oído aparecen perfectamente naturales. Su armonía, sobre todo en las obras del período italiano, puede parecer tan compleja y tan audaz como la de Bach.

Su salud mpieza a declinar en el año de 1751, después de una operación de cataratas en el año de 1752, quedó casi totalmente ciego pero, hasta el final de su vida, continuó dirigiendo sus oratorios desde su puesto ene l teclado.

Era ayudado por su discípulo y amigo J.C. Smith el joven, al que dictaba sus intenciones hasta 1758, The Triumph of Time and Truth (1757), que se considera frecuentemente como su última obra importante, es algo más que una traducción inglesa del oratorio italiano de 1737, II Trionfo del Tempo e della Verità (que es también una revisión de una composición de 1707. Murió tras varios días de enfermedad el 14 de abril de 1759, y fue enterrado el 20 en Westminster Abbey por petición propia.

Un monumento de Roubillac, que ya le había esculpido en 1739 la estatua de Vauxhall Garden, fue erigido en su memoria.

Sinopsis argumental
Polifemo, gigante de un solo ojo, ama a la nereida Galatea que a su vez está enamorada del bellísimo pastor Acis. Polifemo sorprende a los amantes y en un arrebato de celos, mata a Acis aplastándolo con una roca. Galatea finalmente transforma a su amado Acis en un río.

Jornada I
El cíclope Polifemo regresa a Trinacria (Sicilia) y descubre, para su enojo, que los antaño fieles súbditos rinden culto ahora a Galatea, deidad marítima. Consigue Polifemo, perdonándolos, que los habitantes de Trinacria vuelvan a sus antiguos hábitos y creencias, cuando entra en escena Acis, un pastor que al ver a Galatea quedó prendado de su belleza, lamentando haber perdido su libertad. Doris, hasta entoces amante de Acis, le recrimina su enamoramiento de Galatea y le devuelve el pequeño retrato que el pastor le había obsequiado. Éste lo arroja al mar poco antes de irrumpir en escena Galatea con su hermano Glauco —enamorado de Doris y no correspondido— y su corte de ninfas. Glauco encuentra el retrato de Acis y lo entrega a Galatea, que, a pesar de enorgullecerse de ser inmune al amor, se enamora al instante del retratado. Polifemo contempla oculto la escena y, cuando Galatea ha quedado sola, se decide a darle muerte, para impedir que su pueblo tenga nuevas tentaciones de venerarla. En el momento de asestarle el golpe, Galatea se vuelve hacia Polifemo, el cual contempla la beldad de la diosa marítima y se enamora en el acto. Rendido, él mismo encabeza a los trinacrios en sus actos de pleitesía a Galatea. Al fin tiene lugar el encuentro entre Acis y Galatea, que se reconocen ya como amantes, ante los ojos de Momo, el gracioso, que asiste a la escena sin ser visto y termina sentencioso la primera jornada.

Jornada II
Tisbe (graciosa), disfrazada, interroga a Momo sobre lo ocurrido entre Acis y Galatea, con el fin de informar a Doris, su señora. Enterada ésta y presa de los celos, decide pedir a Polifemo que ponga drástico fin al romance. Cuando encuentra al cíclope, éste se acicala ridículamente para agradar a Galatea, pero, sabedor de que ahora Acis es su rival amoroso, se propone matarlo, ante lo cual Doris, en una muestra de piedad, le hace prometer que no lo matará, a lo que accede el cíclope, aun admitiendo: “sepultar su amor sabré”. Tras una escena equiívoca entre Acis —oculto—, Glauco y Doris, que momentáneamente confunde a ambos galanes, y después de la cual Glauco parte también con ánimo de matar a Acis, el fino pastor se encuentra en brazos de Galatea cuando llegan Doris y Polifemo, ante lo cual Acis huye despavorido. Polifemo sale en su busca sin atender a las lágrimas de Galatea. Al fin lo encuentra y, cumpliendo su promesa, no acaba con él de un golpe, sino que le arroja encima un enorme pedrusco que lo irá sepultando poco a poco. Galatea, que encuentra a Acis moribundo, invoca a las divinidades de los mares consiguiendo que Acis, en lugar de morir, se transforme en río. Ante tal solución Polifemo queda corrido, Galatea feliz, Doris se conforma con Glauco y Momo y Tisbe arreglan también sus esponsales, concluyendo el espectáculo con un minué alusivo al rey Felipe V, homenajeado en la fiesta.